Me estoy desesperando.
No sé que me pasa.
Algo colapsa, algo implosiona en silencio.
Bueno, no debería sorprenderme. Esta clase de cosas me pasan siempre ¿No? Soy muy volátil, muy sensible, muy débil. Ay pero yo me voy callar todo lo que signifique algo, y hablaré puros disparates, porque nadie debe saber que me pasa. ¡Triste noche aquella en la que mi voz sea oída! Aún queda mucho mi amor ¿O no? ¡Por favor, dime lo que quiero escuchar!
Siempre me ha gustado oír la verdad... Ya no sé si quier hacerlo. Estoy extraño, más de lo normal. Yo puedo notar que algo no funciona bien. ¡Y ya no es lo que ustedes creen! Ni siquiera es lo otro, que sólo conocemos los exactos, y eso es lo que más me complica. Aunque, no me gusta estar bien tampoco. Prefiero ser un mar enfurecido que un océano de calma. Pero nadie nota la diferencia. Únicamente cuando dura mucho tiempo la luz de la luna.
Mañana es otro día. Siempre es otro puto día. Me quiero hacer a un lado, salirme de esta mierda. No pasos atrás. No adelante. No a un lado. Diagonalmente.
No quiero pedir ayuda, no quiero pedir ayuda, no quiero pedir ayuda. Pero la necesito, maldita sea, la necesito.
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