Una vez más.
Siempre vuelvo a decirme lo mismo agarrándome de una esperanza imaginaria. Es que al parecer hay algo en mis ojos que no me deja ver con claridad, hay algo en mi mente que no me permite entender bien las cosas.
Ya me he cansado muchas veces. Esta historia ha terminado de escribirse en incontables tiempos. Pero aún así, sigue al aire, como una mala secuela de películas. Desgastándose en sus viejos argumentos, volviéndose cada vez más enferma.
Oh, pero no importa. Mientras todo se vuelve gris, en mi firmamento varias estrellas brillan. Gracias a ellas y a su resplandor de arco iris, yo puedo ver hasta en la penumbra más tenebrosa.
Además, hay algo que me alienta. Un deseo vergonzoso. Pero no viene al caso. La cosa es que una vez más tendré fe, para verla decaer en uno o dos meses, sufrir mucho, y después volver a intentarlo. Siempre fue así y siempre lo será.