domingo, 30 de enero de 2011

Voy y vuelvo

Me pregunto cual es la visión que tiene el resto de los mortales, mortífagos y muggles de mí. Pues bueno, yo siempre me quejo de que él esto, ella esto otro. ¿Seré yo así? Hay un par de personas en mi vida que van y vienen. Cuando están, están pese a todo creo yo; y cuando no, no puedes encontrarlas ni buscándolas con radar. Van y vienen de mi vida, como quien se pasea por su casa. Pero, si yo lo siento así ¿No lo sentirán ellos también? "Oh, este chico va y viene ¡Le importaré de verdad?" Han de tener las mismas dudas que tengo yo, en ese caso. Pero yo no siento que entre en una vida sólo para irme, y a mi antojo regresar. Cuando decido, y deciden dejarme, entrar en la vida de un ser es para salir hasta que me echen o hasta que se torne todo demasiado incómodo. Y con la otra gente seré un poco así porque la verdad no me han interesado, no trato de ser su amigo tampoco... uff!

martes, 25 de enero de 2011

Empty

Así me siento. Es como si alguien hubiese entrado a mi habitación de noche para sacarme algo, y luego borrarme la memoria para no saber nunca que perdí. Es misterioso. Habrá tenido un buen plan el ladrón, pues ahora no tengo idea con que voy a llenar el puto agujero que quedó.
Además no tengo ganas de salir. Sé que tendré que hacerlo en algún momento, pero no quiero por hoy. Y no tiene nada que ver con que me asuste la gente, pues debo decir (sin la más mínima intención de ofender) que aquellos a los que llamo amigos no son muy "personas" que digamos. Curioso, quizás algún día pueda considerar como amigo o amiga a alguien que sea "normal", dentro de los parámetros que quieras ponerle a la palabra. Los míos tienen todos al menos un trauma, un corazón roto, un alma torturada, o una herida que no sanará. Me gusta la gente "rara". Es que la gente bien es tan, oh, tan aburrida. Y plana. Y yo no la entiendo ¿Cómo puede alguien querer... bueno no sé a que voy. Sé que cuando escriba una novela, y lo haré algún día no lo dudes, el personaje estará loco, o estará destruido. Que sentido tiene vivir si no haz vivido plenamente. Y quien mierda dijo que vivir plenamente era hallar la paz. La paz, dios yo vivo en paz estos días y es sumamente desabrido. Vivo en felicidad y en paz. Por favor, alguien tráigame un problema, tráiganme a los perros, que tengo ganas de moverme un poco. 
Aaaaah pero me arrepentiré, le agradezco a los espíritus de la noche en el bosque por darme un verano tranquilo, el primero en largos años, pues yo  que este año va a ser crudo, oh sí. Tendré que enfrentar viejos fantasmas, pero no me importa. Poco me importan las cosas, esa es una técnica que aprendí con los años. Bueno, los siguientes días trataré de buscar la pieza faltante. Veamos adonde lleva todo esto. 

domingo, 23 de enero de 2011

Oh

Oh oh oh
Rayos, que es todo complicado. Podrían darme un manual, una guía, un libro de auto-ayuda, un profesor, y aún así no entendería.
Estoy dándome cuenta de que cerrar la boca ya no es bueno. No. Pero es que no me gusta hablar de mis cosas, sólo con la gente a la que en verdad le importan ¿Pero, acaso le importan a alguien? Quizás, quizás- O quizás son todos de papel armados con una delicada técnica de origami que yo jamás podré manejar. Soy tan malo con las manos. Gracias a los espíritus que no es así con el lápiz. Escribiendo, digo, pues dibujando soy un asco también. Otra cosa en la que no soy un asco en arruinar las cosas. Eso lo hago hasta con los ojos cerrados, hasta cuando no quiero hacerlo. Soy capaz de destruirlo todo, hasta cuando no hay nada.
Y no hablo. Y no hablo porque, como dije, no me gusta hablar de mis cosas. Pero es que por lo general no me gusta hablar. Pero no sé si será por timidez... No, porque no soy tímido, hasta donde sé. Es que no me gusta que la gente que no es mi gente me escuche. Por un lado porque me dan miedo los oídos y los ojos de la gente, por otro porque me da miedo la mía propia. 
En fin, he de morir condenado dentro de mi propio ataúd al que llamaré cuerpo, del que espero mi alma se libere un día.