Yo pensé que iba a pasar algo interesante hoy, pero nada. Todo fue sumamente plano. Aunque me da lo mismo, todo me da lo mismo acerca del colegio en general.
El sábado recién pasado fue el concierto de Paramore. Es la segunda vez que los veo en vivo, y vaya, no me arrepiento de nada. Todo el sacrificio, y sí fue un sacrificio, de ir y esperar largas horas valió la pena. Nadie iguala su energía en vivo. ¡Hasta lloré! Y yo nunca lloro de felicidad, jaja, pero para todo hay una primera vez. Mi colegio hace intercambios internacionales, quiero ir... pero me dan muchos nervios. Siendo una persona enteramente tímida no me desenvolvería bien en tierras lejanas.
Espero con toda mi alma que este año venga lleno de sorpresas y cosas nuevas y experiencias múltiples. ¡Bienvenido seas, tercero medio, te estuve esperando!
Foto del concierto de Paramore, cortesía de Benjamín Valdés

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